viernes, diciembre 26, 2008

Regalos navideños


"Andrew, you're like Lebron James if he was playing in Spain. Sure people know he's good, but no one wants to eat paella while watching basketball."


El mismo día que oyes pronunciar esta frase a Jeremy Piven en "Entourage", un español que probablemente hubiera tomado paella para comer, acabó con el mejor arranque de la historia de la NBA. La ignorancia y la prepotencia son las principales razones por las que el imperio americano entró en decadencia hace años, ya nada de lo que hagan podrá enmendar sus errores de cálculo.

Ver un partido en la ABC es siempre una experiencia interesante, un buen termómetro para saber lo que se piensa en la NBA de nuestros jugadores, que aquí son héroes y allí vilmente ninguneados. No es extraño que aparezca Rudy con una guitarra, animando a que la gente le vote para poder participar en el concurso de mates. Nadie se acuerda de Calderón cuando se enumeran los mejores bases del este y, a parte de Gasol, el resto de nuestros ÑBAs, simplemente no existen para ellos.

A Pau se le considera un buen escudero de Kobe, pero demasiado blandito en defensa. Para ellos su mayor defecto es no haber nacido en los States, razón de sobra para que no merezca ser entrevistado al final de un partido que decidió con tres canastas y un tapón en los últimos dos minutos. Ellos siempre preferirán a Kobe, porque representa como nadie ese espíritu bravucón y sonriente, el sueño americano de lo sencillo y eficaz, el derecho divino a merecer todo lo bueno.

"Mall Cop", algo así como "Poli de Centro Comercial" es el Megahit que patrocina la tarde de baloncesto del día de Navidad, el protagonista de la cinta está sentado en primera fila en el Staples. Llueve en Los Angeles, es un día gris en el que la mitomanía desapareció para siempre: no son mejores, simplemente tienen más dinero.

Sin los pasos de salida, la medalla de oro de las Olimpiadas sería nuestra, el enésimo fracaso de otro sucedáneo de Dream Team no les hubiera pasado factura, seguirían mirándose al ombligo, mientras nuestros muchachos continuarían pasando desapercibidos más allá de nuestras fronteras. Da igual que el Madrid ganará a Toronto o el Barça pusiera contra las cuerdas a los Lakers en su cancha. Son todos signos de que una revolución se acerca, al menos nos queda el consuelo de poder ver una vez más a Clint Eastwood delante y detrás de la cámara: el 20 de febrero "Gran Torino" llega a España.

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