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domingo, abril 12, 2009

Finde baloncestístico


Nada mejor en Semana Santa que una buena sobredosis de baloncesto del bueno. A pocos días de que se acaben las temporadas regulares, es importante hacer balance de cómo están las cosas y de lo que cabe esperarse en las próximas semanas.

La sonrisa del Chacho es un vago recuerdo que ni los más viejos del lugar logran situar en el tiempo, tal vez su última aparición se remonta al día que Pepu nos coronó como campeones del mundo en Tokyo. Desde que la fotosíntesis se alejó de su vida, el Chacho ya no resplandece como antes y tiene que soportar a un sucedáneo suyo, llamado Steve Blake, encargado del timón de los Trail Blazers, sin duda uno de los equipos revelación de la NBA en este curso baloncestístico 08-09.

Lonkar y Carnicero disfrutan con Rudy mucho más que con cualquier otro ÑBA, debe ser el descaro o esa jeta de "Impossible is Nothing", que parece sacada de una camiseta añeja de Caladero. Puede que Navarro sea más fiable, Pau sea más decisivo, Calderón más inteligente ... pero Rudy es el más espectacular de todos y al final el baloncesto que importa es el que te hace quitarte el sombrero, el que divierte y maravilla a partes iguales.

Contra los Blazers, Kobe dio una lección de como tirar a la basura un partido en los últimos dos minutos. Se llenó de balón y cada una de sus decisiones fue una cagada. Pau le observaba con la atónita mirada del que no lleva los pantalones, del que no acapara las principales entrevistas después de cada partido, del condenado a soportar los caprichos y el destructivo ego del jugador franquicia.

Los Lakers de este año tienen tres cracks (Bryant, Gasol y Odom), algunos secundarios ilustres (Fisher, Ariza, Bynum, ) y auténticos paquetes que no serían titulares ni en la ACB (Walton, Farmar, Vujacic y todos los que no juegan). Con menos que esto, el año pasado se plantaron en las finales y esta temporada han conseguido ser los mejores del Oeste. La gran esperanza es el desconocido Shannon Brown, rescatado de los Bobcats y que parece ser la principal baza del tío Phil para tapar las evidentes carencias del perímetro de los californianos.

Los Blazers se cepillaron a los Lakers y el Granada hizo lo propio con el Estu. Gracias al Fuenla y su decisión de jugar mañana contra el Madrid, pudimos volver a ver por la tele a los del Ramiro, muchas semanas después de la última y tocó verles palmar otra vez. Creo que en las dos últimos años les he visto perder más veces que en las diez temporadas anteriores: estamos mejor que hace un año, pero el equipo sigue oliendo a podrido.

Los rebotes del Chimpa y los triples de Iker "Horry" Iturbe, no son suficientes para salvar a nadie, sobre todo si el equipo contrario está inspirado y te tiene bien cogida la medida. Tal vez deberíamos volver a echar al entrenador, a la mitad de la plantilla o incluso volver al Palacio: el equipo necesita un revulsivo y un cambio de mentalidad. Las caras de los espectadores en el Arena eran de ¿otra vez lo de siempre? y los gritos de la Demencia escondían la frustración de los que empiezan a olvidar tiempos mejores.

De aquí a final de temporada quedan unos cuantos finales emocionantes, en los que un español volverá a intentar ser el primero en alzarse con el anillo de la NBA y los del Ramiro lucharán por seguir un año más en la élite, todo lo que no tenga que ver con los Lakers y el Estu es secundario.

lunes, marzo 02, 2009

El Aura de los Perdedores



Mucho podríamos hablar del Fuenla-Estu de ayer, pero para eso está la crónica del Tío Pete, que es mucho más ortodoxa y responde a todos los cánones del periodismo profesional, engalanado por los sueños de un poeta amante del baloncesto.

Hace mucho que veo perder al Estu contra el Fuenla, tanto tiempo que ya no recuerdo la última vez que ganamos. Las gradas del Fernando Martín están repletas de chavales fuenlabreños que no paran de mirar a la cabina de retransmisiones, para cerciorarse de que te alegras de la victoria de su equipo. Yo ayer estaba para pocas bromas, atrás quedaron los tiempos de la ataraxia, ayer tocaba ganar y regalamos el partido.

Casimiro ha impuesto la Ley Marcial en un equipo acostumbrado a la anarquía y a aprovechar como nadie las casualidades. Se pueden enumerar por decenas los grandes jugadores que han pasado por el Estu las últimas dos décadas. Ya he hablado muchas veces con nostalgia de ellos, de los tiempos en que estábamos condenados a ser semifinalistas de la ACB y a jugar cada año competiciones europeas.

En estos años la desidia se ha apoderado de todos nosotros, nos hemos convertido en unos perezosos como Pepu, preferimos ver los toros desde la barrera mojándonos lo justo, para evitar perder la reputación. Al Estu le ha pasado igual, una gestión deportiva y económica muy regular, le ha pasado factura a un equipo de baloncesto que no cuenta con un club de fútbol, un ayuntamiento o algún mecenas que le financie los errores y les regale cierto margen de equivocación.

Casimiro ha enderezado algo el rumbo, pero aún le queda mucho por hacer, porque los 90 ya pasaron y el Estu como mucho cuenta con la séptima mejor plantilla de la liga. En tiempos de crisis, toca hacer más con mucho menos. El Fuenla de este año es un espejo en el que mirarse, un equipo feliz con unos cuantos talentosos, veteranos y noveles que conviven en paz, obsesionados con el sueño de alcanzar los play-offs.

Ese cruce entre Drazen Petrovic y Pablo Marmol que responde al nombre de Oleson, es uno de esas explosiones milagrosas que aparecen en el baloncesto cada mucho tiempo. Un jugador que marca diferencias, con un físico muy normal, una muñeca prodigiosa y la mentalidad de un titán al que se la pela que Trecet no le considere digno de la selección, porque ni sabe quien es Trecet, ni vestir la roja es una de sus obsesiones.

La oficialización de la explosión definitiva del "Chimpa" Suarez fue la mejor noticia de un partido emocionante, a ratos tosco y muy alejado de los convencionalismos al uso. El Aura de los Perdedores les persigue hasta que logran despegarse de su proverbial mala suerte, hasta que dejan de creer que están condenados al caos y el talento se convierte en una consecuencia improbable de una disciplina espartana. Este domingo nos convertiremos en el único equipo que venza dos veces al Barça en la liga regular.

lunes, febrero 23, 2009

Bienvenidos a casa


No pudo ser, pero dio un poco igual. Ya hacía demasiado tiempo que el equipo llevaba dando tumbos a la deriva, en tierra de nadie. El Palacio tiene un color especial, es nuestra casa y no hemos vuelto a ser los mismos desde que la abandonamos por culpa de un incendio no del todo aclarado. El Palacio sabe a partidos europeos después de clase, a quedadas en la estatua de Gala, a palomitas con fanta naranja en el descanso, a forjas de amistades imperecederas ...

Un Estudiantes vestido de oscuro llegó más lejos que en los últimos siete años. Un cuarto del equipo (Brewer, Jasen e Iturbe) estuvieron en la final del 2004 y siguen dando guerra un lustro después. Ya no quedan casi canteranos, pero el "Chimpa" Suarez está mejor que nunca. La afición sueña con días de play-off y un retorno para siempre al Palacio.

La Copa es una sucursal de la "March Madness" de la NCAA, equipos de otra galaxia como Unicaja, Tau o el Barça, se enfrentan a los de la zona media, que aspiran a dar la sorpresa mientras acunan a la próxima estrella de nuestra multi-campeona selección de basket. Los más cenizos pronosticaron que la ley Bosman sería un cáncer para nuestros equipos nacionales, pero al final las selecciones han salido reforzadas y ahora nos sobran jugadores decisivos. Aquellos que se ganan minutos en la ACB están de sobra preparados para medirse a cualquiera a nivel internacional.

Pepu comenta el partido por la tele, mientras Scariolo toma notas desde la grada. El gran pecado del barbudo fue no querer pasar por el aro de Pepe Saez y da la sensación de que con Pepu si que hubiéramos ganado las olimpiadas. Casimiro se amasa los cabellos pensando en la vuelta a casa el próximo domingo, sopesa con inquietud el apretón de manos y las preguntas incómodas cortesía del Tío Pete.

13t pierde la cabeza por los rincones del Palacio, mientras las nuevas generaciones rememoran tiempos pretéritos, en los que los Martín, Norris, Jofresa, Creus o Pinone viajaban como titiriteros por la España profunda, para demostrar que existen pocos deportes más divertidos. En aquellos tiempos soñábamos con una selección campeona y veíamos boquiabiertos los partidos de una inalcanzable NBA.

Los Celtics ya no se pueden considerar campeones del Mundo, sólo de su decadente país. La cuna del baloncesto moderno se desplazó hace tiempo a tierras más orientales y hoy en día su epicentro reside en una mítica cancha en el sudeste de la almendra madrileña: El Adelfas Arena, en el que unos cuantos intrépidos inaugurarán en un par de semanas el apasionante curso baloncestístico 2009.

lunes, noviembre 17, 2008

Derrota sin paliativos




Una apisonadora pasó ayer por el Telefónica Arena, llevándose por delante a
un Estu desdibujado, con trazas de equipo pequeño, con escasa intensidad y
ninguna urgencia. He de reconocer que Casimiro me cae mejor hoy que hace un
par de días, estuvo simpático en la rueda de prensa y cuando estrechó
nuestras manos después.

Por obra y gracia del Tío Pete, volvimos al lugar donde un 20 de abril nos
fuimos con la sensación de que ya nunca volveríamos a ver al Estu en la ACB.
Muchas cosas han cambiado en estos siete meses, giros inesperados se han
cruzado en nuestro camino, hasta montarnos en una montaña rusa como la que
transporta a P.J Ramos en cada partido y de la que el prometedor Luis Guill
se ha propuesto bajarle a base de sensatez y tenacidad.

La cabina de comentaristas es un cuarto pequeño en el que se ganan la vida
unos cuantos intrépidos, que de pequeños jugaban a emular a sus ídolos en
simulacros de Carruseles, en los que el único objetivo era pasárselo teta a
base de risas y precisión narrativa. Una década después, aquellos eternos
chavales, combaten el aburrimiento cotidiano con la pasión de mezclar la
poesía con el deporte, demostrando que, al final, todo lo bueno está unido
por lazos imaginarios.

Viendo desfilar a Pepu y a Azofra por el Arena, te das cuenta de que ha
habido y habrá tiempos mejores. Todavía no estamos con el agua al cuello,
falta regularidad y el creérselo. Casimiro sabe que lo que más tiene que
trabajar es la mentalidad de un equipo que ante todo se tiene que sentir
importante, sentir la necesidad, no la casualidad de ganar.

En una de esas mañanas de invierno soleadas, da igual que solo hayas dormido
cuatro horitas, lo que importa es pasar un buen rato en compañía de ese
amigo que te invita al baloncesto. Hay derrotas que saben a victoria y otras
que simplemente dan igual, porque sabes que al día siguiente ya no te
acordarás de ellas y que perdiendo ese partido, estarás ganando muchos más,
que todavía están por llegar.

La Demencia anima sin Violencia y ser del Estu y estar avinagrado es una
herejía. Nosotros no nacimos para llorar las desgracias de nuestro equipo,
sino para cantar sus contradicciones y regarlas con el mejor licor, ese con
el que llenaremos las copas de los títulos que más pronto que tarde
volveremos a ganar.

lunes, noviembre 10, 2008

Mientras hay vida ...


El Barça-Estu de ayer fue uno de esos partidos que hacen grande al baloncesto, sobre todo si el que acaba ganando es tu equipo. Para el que no lo viera, el partido fue un toma y daca, como tantas otras actuaciones del Estu en los últimos años. Por muchas veces que lo veas, nunca te acostumbras del todo a ver palmar a tu equipo, sobre todo cuando no se lo merece.

Los colegiales empezaron fuerte el partido y se fueron diluyendo como un azucarillo. El equipo tiene mejor pinta que el de la temporada pasada, pero tampoco mucho mejor. No recuerdo la última vez que tuvimos dos bases extranjeros, puede que jamás, hasta ahora ese puesto había sido sagrado, respetando la leyenda de míticos como Azofra, el Chacho, los hermanos Martinez ... Ayer fue Vonteego Cummings el que nos sacó las castañas del fuego con una treta de listo, nunca me alegraré los suficiente de aquella gestión para ficharle cuando estuve en Tel Aviv.

Este Barça es el mismo que hace unas semanas tuvo contra las cuerdas a los Lakers en el Staples, el que se postula como máximo favorito al título, con una plantilla de estrellas, diseñada para ganarlo todo y arrasar por donde pase. Pero ayer los blaugranas se vinieron abajo, para ganarles hace falta suerte, mucha suerte y una buena dosis de coraje. Este Estu 2008-09 sabe de sobra lo que es sufrir, hasta los nuevos, los que no estaban cuando hace unos meses le dimos la extrema unción en el Arena, fue contra el Fuenla, el equipo al que entrenaba Casimiro y al que nos enfrentamos el próximo domingo.

En los últimos años, el Fuenla le ha dado unas cuantas lecciones al Estu de como se deben hacer las cosas, con menos dinero, menos historia y menos masa social. Nuestros vecinos del Sur llevan años sin pasar apuros en la ACB, ilusionando a ratos con sus destellos de matagigantes insaciable, cultivando una ilusión contagiosa, sobre todo para unos cuantos intrépidos poetas que dedican los fines de semana a seguirles por toda la geografía española.

El Estu es otra cosa: es caos, contrastes y contradicciones; un equipo histórico que hace mucho tiempo que no se toma en serio a sí mismo, capaz de lo mejor y de lo peor, según se haya levantado por la mañana. El Estu no es el Atleti, ni su versión baloncestística, por mucho que sufra nunca será un pupas, ni sus aficionados se dejarán arrastrar por la autocompasión ni la apatía. En su espíritu siempre habrá algo del alcoholismo espiritual de sus cánticos, las ganas de celebrar lo que sea, cuando sea y con quien sea.

Seguimos en la Montaña Rusa, peleando por no acabar en la LEB o directamente desaparecer, con una plantilla plagada de extranjeros y viejas glorias que luchan porque no se difumine del todo su aura. Tal vez no estén en su mejor momento, pero aún tienen mucho que decir en esta liga, aún queda mucha esperanza por quemar y muchos partidos en los que apagaremos la tele antes de tiempo y que al final acabaremos ganando.

sábado, junio 07, 2008

Semana baloncestística


Ha sido una semana de mucho trajín, en apenas 7 días han echado a Pepu a la puta calle, el Estu ha fichado a Casimiro, los Lakers han perdido el primer envite de las finales y Aíto se ha convertido en nuevo seleccionador. Todas son noticias y todas están relacionadas, así que le dedicaremos un párrafo a cada una.

Quien no sepa lo que pienso de Pepu, que escriba Pepu en la casilla de la esquina superior izquierda, al ladito del letrero de "BUSCAR BLOG". Respecto a su destitución, he de decir que es un error, que la cosa parece más un asunto de celos o caciquismo que una decisión tomada desde el sentido común y pensando en lo mejor para la selección. Es cierto que hemos ganado medallas con casi cualquier seleccionador en la última década, pero Pepu es el único que nos ha hecho ganar una de oro. Don Jose Vicente merecía acabar su ciclo en los Juegos y luego empezar a pensar en otra cosa. Nunca sabremos del todo si Pepe Saez es profundamente gilipollas o Pepu ha tenido también algo de culpa, lo que está claro es que la digestión del éxito en el Mundial no ha sido la mejor de las posibles, y él que no este de acuerdo, que piense en las sillas "VIPS" vacías en el Palacio durante el Europeo o el exceso de publicidad de la selección: se les fue la mano prostituyendo un triunfo que empezó siendo de todos y acabó siendo de unos pocos: de los que más pusieron el cazo.

Casimiro es un tipo gris y anodino, que abusa de la ironía y el sarcasmo para afrontar una carrera que empezó muy bien y hoy en día no es más que un barco a la deriva, al que ahora le toca parar en Magariños. Después de un año no apto para cardiacos, lo que menos necesita el Estu es que semejante tristón se siente en su banquillo. Lo único bueno de este fichaje es que evita que Casimiro se postulara como seleccionador nacional. Por mucho que el Fuenla lo haya hecho bien o muy bien los últimos años, el tipo transmite malas vibraciones. Las veces que le he tenido cerca, da la impresión de eterno cabreo con el mundo. Él, que estaba llamado a ganar tantos títulos y se ha tenido que conformar con salvar equipos del descenso. Lo bueno de este fichaje es que no durará mucho, se me ocurren un par de horizontes temporales: la conmemoración del Año Muchacheo y el turrón, antes de cualquiera de los dos, Casimiro ya estará en la puta calle.

Hasta Loncar y Carnicero parecía que animaban a los Celtics en la restransmisión del primer partido de las finales. Mucho más allá del marketing y el merchandising, hay que reconocer que los bostonianos tienen un hambre de títulos como se han visto pocas en la historia de la NBA. Tienen ganas de merendarse a los Lakers y decirles: "Vosotros tendréis el sol, la playa, las tías buenas y Hollywood; pero nosotros tenemos unos huevos como sandías y os vamos a aplastar en las finales". Da gusto ver tan insana rivalidad, si el anillo no se lo llevan los Lakers, me parece perfecto que se quede en Boston. Los de purpura y oro salieron acojonados al Garden, les faltaba ese punto de mala leche y hambre de triunfos de los que llevan 22 años sin mojar. Gasol estuvo blandito y nos recordó al peor Gasol: el de la final del Europeo del año pasado. No me cabe la menor duda de que Phil Jackson levantará la moral de la tropa y serán unas finales largas y dolorosas, que por supuesto seguiremos con atención desde estas páginas.

¡¡ Don Alejandro Selección !! no queda tan bien como ¡¡ Pepu Selección !!, pero también nos vale. Este tipo serio y lacónico, es el único capaz de sortear el impacto emocional de la destitución del mejor entrenador de la historia del deporte español, entre otras cosas por su infinito palmares y porque él es el culpable del éxito de la mitad de los jugadores de la selección. Con Aíto pasa al revés que con Casimiro, lo único malo de que sea seleccionador es que no podrá entrenar al Estu: él es el único que podría devolverle su grandeza y sortear los cismas y estupideces de la directiva. Una pena que no pueda volver todavía a su alma mater, le seguiremos esperando con los brazos abiertos y deseamos verle en lo más alto del palmarés de los juegos, con esa falsa sonrisa falsa, marca de la casa, así como diciendo: en el baloncesto siempre he mandado y mandaré.

domingo, mayo 11, 2008

La Noche de los Trenes Azules Largos


Parecían condenados a la LEB, pero al final consiguieron salvarse: son buenos tiempos para la épica. Ahora toca hacer autocrítica, mientras los dementes se beben hasta el agua de los floreros para festejar que el próximo año no jugarán contra el Melilla: lo harán contra el mítico CAI Zaragoza.

En tiempos difíciles, era necesario movilizar a las bases, los que nunca han fallado y que lo mismo estarán con el equipo en una final de la ACB, que agotando las últimas posibilidades de no descender. Ese Tren Azul que salió de Chamartín el viernes por la tarde, era para los potentados, el común de los dementes voló a León en bus, bebiendo Kalimotxo y cantando para ridiculizar a todos aquellos que se toman demasiado en serio, tanto la vida como el baloncesto.

Parecían condenados al abismo, sus tristones enemigos les querían ver bajo tierra, pero el buen humor siempre se cepillará la mezquindad de los que no saben reírse de sí mismos y nos obligan a reírnos de ellos. Buen baloncesto el que se vio en León, un equipo de amarillo que celebraba 60 años de historia, todo me resultaba muy familiar. En la grada no estaban Jack Nicholson, ni Donald Sutherland, ni siquiera el prota de Spiderman ... Esta vez los espectadores eran los mismos que jugaban a las canicas en el Ramiro mientras Pinone desafiaba las leyes de la gravedad con su barriga, para clavársela hasta el fondo a todos los que se atrevieran a ponerse en su camino.

La Fuente de los Delfines de República Argentina está a escasos metros de donde vi por primera vez la luz del día, tal vez eso explique mi afición por el Estu, junto con el espíritu de contradicción que me permite ser del Madrid en fútbol y antimadridista en baloncesto: ¿Y el Madrid qué ... otra vez campeón de la Euroliga?

Después de la exaltación del Estudiantilismo, toca hacer autocrítica, obligar al Faraón o a la Marquesa a que nos recalifiquen cualquier terrucho, pagar la deuda y mirar hacia adelante. Un primer paso sería mantener al puto Casimiro lo más lejos posible del Estu, echar a unos cuantos, fichar bien y empezar a pensar el futuro.

El viejo Buk estaría orgulloso del Estu y de la Demencia; en lugar de huevos, él les tiraría sandías a los del Maravillas, y de paso les recordaría aquello de: "Cuando estamos tristes bebemos para olvidar, cuando estamos alegres para celebrar, y cuando no pasa nada: bebemos para que pase algo".

Salud y Demencia, para todos los que os lo merecéis.

domingo, abril 20, 2008

¡¡ Demente Sentado: Demente Avikingado !!


Por cortesía de Pete, bajo una vez más al parquet donde juegan los del Ramiro, con la sensación de que puede ser la última. Nubes negras de descenso a la LEB y desaparición institucional se ciernen sobre el equipo con mayor número de deportistas federados de todo el país. Lejos de la resignación, se impone una revolución: habrá que ganar los tres últimos partidos o morir en el intento.

"Estos no ganan a nadie", me dice Charlie, el mismo que se tragaba con cuchara los Estu-Forum a solateras en el Palacio, sabiendo de sobra que algún día sería él quien los narrara desde las cabinas de comentaristas. Un rictus serio se puede leer en su mirada cuando acaba el partido: parece que la fiesta terminó. Lo único bueno es que parece que el Fuenla se ha salvado de la quema, lo que nos garantiza unos cuantos partidos en directo en años venideros y a Pete, seguir disfrutando de la geografía baloncestística española cada dos semanas.

En el metro de vuelta a casa, la Demencia se consuela a sí misma con unos cánticos tan ebrios como incesantes, ellos saben que lo fácil sería ser del Madrid, casi tan fácil como no tener resaca el día después de no haberse emborrachado. Pero ellos eligieron otra cosa: animar a un equipo gane o pierda, sin criticarle porque saben que las imperfecciones del Estu son las suyas propias y ni puta falta les hace ser tan perfectos como otros que presumen de títulos.

Han pasado casi 18 años desde aquel primer Estu-CAI y, pase lo que pase en los próximos 3 partidos, no cambiaría todo este tiempo siguiendo a los del Ramiro, por 6 o 7 ligas, unas cuantas Korac ni todas la Euroligas del mundo ... Ser del Estu es otra cosa: más allá del ganar o perder es donde se construyen las leyendas de equipos que eran mucho más que una colección de jugadores en busca de triunfos: el Espíritu del Estu y de la Demencia jamás morirá.

lunes, diciembre 24, 2007

Caída Libre


Pocos meses después de la última vez, Pete nos vuelve a invitar a ver desde la cocina el Fuenla-Estu. Hace un par de años el duelo dirimía quién se metería en la Copa del Rey, este año se jugaban el último puesto de la ACB. Ganó el menos malo, en este caso el Fuenla, que le puso más cabeza y también más corazón.

El Estu va sin cadena directo a los abismos, se empieza a hablar de desaparición por culpa de las deudas ¿Se puede saber en qué se han gastado el dinero? Esta cloro que en fichajes no ha sido. La mejor cantera del baloncesto se ha perdido el respeto a sí misma, tal vez sea un buen momento para refundar el club, cerrar la tienda y empezar a pensar en otra cosa.

Perasovic es un ganador embutido en un traje de perdedor, ha vivido mucho en el baloncesto, pero no tiene experiencia en sacar del pozo a equipos desnortados. Los fichajes de última hora (Potapenko y Morandais) huelen a pólvora mojada, aún falta para que estén a tono, pero la tradición y la nobleza mandan: es en los momentos difíciles cuando se demuestra de que pasta esta hecha la gente.

No ha pasado tanto desde que los Toreros llenaran Vistalegre para disputarle la final de la liga al Barça, de aquel equipo ya solo queda Jasen, sumido en la apatía de los que se arrepienten de haber sido el único que no supo abandonar el barco a tiempo. Más allá del romanticismo de unos colores, una pésima gestión económica y deportiva, a la larga siempre acaban pasando factura.

Hay sitios que nos traen recuerdos, un pedazo de nuestra alma deportiva se quemó el día que ardió el Palacio de los Deportes. La Plaza de Toros de Carabanchel fue un buen parche para nuestras quemaduras, allí vivimos algunos de nuestros mejores momentos. El día que el equipo se mudó al Rockodromo de la CasaCampo, comenzó a prostituir un pedazo de sus historia, por un puñado de €s que Gallardón jamás les ha pagado. Ha llegado la hora de volver a casa, Magariños espera volver a convertirse en un fortín. Por muy mal que vengan dadas, la Demencia no dejará nunca de animar y - a diferencia del Frente Atletí - si se consuma el descenso, no lanzarán huevos a los jugadores, porque los tienen todos reservados para tirárselos a los del Maravillas.

sábado, noviembre 17, 2007

Primeros retazos del curso baloncestístico 07/08


Ni los más optimistas del lugar podían imaginar un arranque de temporada como el que están protagonizando los Celtics. El experimento con gaseosa de traer a Garnett y Allen, además de unos cuantos secundarios tan prestigiosos como ajartonados, está funcionando y de que manera: 8-0 para los Celtas en lo que va de competición. Cierto es que todavía no se han medido a los Cocos de la Conferencia Oeste, pero al menos ya han devuelto la ilusión a unos aficionados que vivían en el pasado, buscando cada noche de partido el advenimiento de un nuevo Larry Bird.

El Estudiantes es colista de la ACB y parece sumido en un mar de decadencia del que le va a costar salir. La solución a los problemas colegiales tiene nombre y apellidos: Don Alejandro García Reneses, el hijo pródigo que todavía no ha vuelto al patio de colegio del que salió y que, a día de hoy, comanda la liga a lomos de su Joventut. La fórmula de los de Badalona es muy parecida a la del Estu: presupuesto mediano que obliga a confiar en la cantera y contratar extranjeros rentables. Después de una travesía por el desierto a finales de los 90, la Penya ha recuperado todo su esplendor de la mano de Aito: el estajanovista de los banquillos que necesita el Estu para volver a ser grande.

Navarro y Gasol se han reencontrado en Memphis, para mayor gloria de la franquicia de Tennessee. Anoche "La Bomba" firmo 28 puntitos para demostrar que tiene calidad y carácter de sobra para jugar en la mejor liga del Mundo. Va a necesitar continuidad para consolidarse del todo y en esa franquicia le va a costar alcanzar los Play-Offs. Tarde o temprano, Gasol saldrá de Memphis para recalar en un equipo con opciones de título, mientras tanto seguirá demostrando que es un All-Star tan infravalorado como inasequible al desaliento.

Garbajosa no está jugando ni los minutos de la basura. Sam Mitchell se la tiene jurada por querer reaparecer antes de tiempo para el Eurobasket. El caciquismo y rencor del galardonado como mejor entrenador de la liga, es todavía más grande que su elegancia. El bueno de Garbo tendrá que esperar a que lesione algún compañero o buscarse nuevo equipo cuanto antes. El año pasado demostró que con minutos puede hacerlo bien hasta jugando de 3. Seguro que no le faltarán pretendientes.

Siendo uno de los mejores bases del Mundo, José Calderón no es titular en Toronto. Lo importante es que sigue mejorando cada día y el próximo año acaba contrato, por lo que podrá hacer las maletas y buscarse tierras más calidas en las que tomar las riendas de cualquier equipo que busque un director de juego con liderazgo, talento y tiro exterior: lo que necesita cualquier club de baloncesto con aspiraciones a ganar algo.

El Chacho sigue robando minutos en el equipo con más bases de la NBA, una franquicia deprimida tras quedarse toda la temporada sin Greg Oden: nº 1 de draft y máximo candidato al trono de Shaquille como jugador más dominante bajo los aros. Su estilo eléctrico y anárquico es un soplo de aire fresco en el cogote de todos aquellos que le consideran indigno de vestir la roja de la ÑBA. Aún es joven y hará que os comáis vuestras palabras acompañadas de papas arrugadas y mojo picón.

Kevin Durant comanda con paso firme las estadísticas que le convertirán en Rookie del año y los Lakers siguen esperando a vender de una vez a Kobe, que tío Phil los deje de nuevo y empezar a reconstruir una franquicia desnortada, a la que le va a costar unos años volver a dar un golpe de efecto como el de Garnett en los Celtics: un órdago a chica sabedores de que escondían un trebol de cuatro hojas bajo la manga.

domingo, octubre 21, 2007

Vuelta a casa



Casi siete años después volví a pisar el interior del Palacio de los Deportes. La pista de ciclismo ya no estaba, todo parecía nuevecito, pero no había ni rastro de la Demencia. Como en un teatro cualquiera, la gente observa con pereza como Memphis se merendaba a un Estu lampiño de espíritu.

Ya solo queda Jasen del equipo subcampeón de liga del 2004, a los demás los malvendimos o jubilamos. Pepu se llevó el espíritu inconformista de los que no tienen mucho dinero pero derrochan imaginación. Muchos extranjeros de talento cuestionable, anunciando falta de identidad y zozobra a una grada a la que le cuesta recordar tanto nombre nuevo.

Mariano de Pablos cuenta con la ayuda del anárquico liderazgo de un Nachocho trajeado, que nunca tuvo la oportunidad de medirse a los bigardos de la NBA. Memphis es una franquicia de perfil bajo, en la que Gasol seguirá exhibiéndose en busca de la forja de un destino en un equipo serio y con aspiraciones.

Con el número 2, Navarro parte desde el banquillo para demostrar que es un crack a los ejecutivos NBA que le han despreciado este verano. La motivación es grande, se trata de una cuestión de orgullo y de dinero. Le falta físico y le sobra talento, las pócimas mágicas del baloncesto profesional americano le harán ganar músculo y perder velocidad. El triple está más lejos, pero las bombitas seguirán entrando para sorpresa del Mutombo de turno, que ya machacaba los aros cuando Navarro todavía no había hecho la comunión.

Memphis le pasó por encima al Estu desde el minuto cero, volvimos atrás 20 años en el tiempo, solo que esta vez no eran los Celtics de Larry Bird los que invadían el Palacio, sino un equipo NBA de medio pelo condenado a quedarse fuera de los play-offs. El patio de colegio se convirtió en un improvisado ring y el equipo colegial en un sparring ataviado con el amarillo de los Lakers, en busca de alguien remotamente parecido a Kobe.

Mucha charanga en los tiempos muertos, un partido interminable coreado por los bostezos del respetable, que había pagado el doble para ver jugar a los del Metro, que sí que se llevaron por delante a Toronto. Volviendo a demostrar que la NBA es cada vez más terrenal, la brecha ya no es más que una rajita. El siguiente capítulo: los juegos de Pekín el próximo año.

martes, julio 17, 2007

Nachocho


Inconformista radical, ecléptico, irreverente, leal, irremplazable, rebelde con causa ...

Hace casi 18 años que asistí a mi primer partido de baloncesto, aquella tarde de Reyes en el Palacio, creí escuchar por la megafonía la palabra bazofia. Es imposible que no se me escape una sonrisa al pensar en aquella tarde y, sobre todo, en aquel jugador que en realidad se llamaba Nacho Azofra.

A los que me preguntan por mi dualidad (madridista en fútbol, estudiantil en baloncesto) les contesto que las dos secciones solo tienen en común el nombre y el color de las camisetas; y les recuerdo las palabras de Joe Arlauckas cuando dijo aquello de "El equipo de fútbol no gana nada, nosotros les estamos pagando la ficha".

Soy un estudiantil converso, no sabría decir cuando me convertí exactamente, lo que sí que sé es que en todos estos años ha habido un jugador que ha representado como nadie el espíritu del club y que hace tan solo unos días anunció su retirada definitiva.

Nachocho ha sido el máximo exponente de la filosofía estudiantil, basada en la cantera, el Ramiro, el alcohol, la Demencia y esas ganas de ir siempre contra corriente como buen salmonete. El secreto de la longevidad deportiva de Azofra no es otro que el no perdonar jamás la siesta después de comer, una costumbre que el que escribe también practica, en la medida de sus posibilidades.

El palmares de Azofra es el de la época dorada del club colegial: 2 Copas, una Final Four de la Euroliga, una final de la Korac y una final de la ACB. La dirección en cancha de Nachocho siempre se basó en una sabia combinación de una defensa impenetrable pero alegre y un contraataque showtimero: la esencia del baloncesto de unos toreros capaces de enfrentarse a cualquier morlaco, ya fuera en Jorge Juan, el coso de Vista Alegre o incluso en la mismísima CasaCampo.

Nunca echaremos lo suficiente de menos a este crack que me firmaba autógrafos a la salida de los partidos, cuando yo no era más que un tierno pre-puber y al que, hace tan solo unos meses, pude saludar y hacerme una foto con él después de un Fuenla-Estu.

Cuentan que a Azofra le robó la novia su mejor amigo, uno de esos traidores que se cambian de acera para poder ganar títulos. Nachocho nunca les guardó rencor, siempre fue partidario del "Si quieres a alguien dejalo libre ... si vuelve es que alguna vez te quiso de verdad" y, además, sabía de sobra que tanto su ex-novia como su supuesto amigo: en el pecado llevaban la penitencia.

En aquella tarde de Reyes de principios de los 90, yo no sospechaba que algún día todos llevaríamos en el bolsillo un móvil que nos permitiría fotografiarnos con nuestros ídolos de la infancia, tampoco sabía que aquel sería el primero de varias decenas de partidos inolvidables, que un día llegaría a ver en directo a los Lakers en Boston o que una tarde de julio tendría el honor de dedicarle un post al mejor jugador que ha vestido jamás los colores del equipo de baloncesto más carismático de Europa.

miércoles, marzo 21, 2007

Racheado


Hace una semana, el bueno de Phil Jackson vivió uno de los episodios más tristes de su exitosa carrera como entrenador, al sufrir su séptima derrota consecutiva al frente de unos Lakers que tenían buena pinta este año y que en un mes han dilapidado sus posibilidades de anillo.

El tío Phil es un ganador nato, y cuando no gana utiliza a la prensa para motivar a sus jugadores o buscar arbitrajes más benévolos. Nada nuevo bajo el sol, al final, detrás de toda la filosofía Zen, se esconden soluciones mediáticas para problemas deportivos.

Mariano de Pablos es un tipo al que nadie conocía hace un par de meses, un entrenador de patio colegio que lleva mamando la filosofía estudiantil desde la adolescencia; y que, de la noche a la mañana, se encontró dirigiendo al primer equipo de la mejor cantera de España.

De Pablos cuenta sus partidos por victorias: 9 en otros tantos partidos, que vuelven a acercar al Estu a los play-offs, en un año en el que parecían condenados a luchar por no descender de categoría. El estilo que ha impuesto Mariano está basado en aprovechar al máximo las cualidades de sus jugadores, algo que sobre el papel es lo que todos los entrenadores buscan, pero que no todos consiguen.

Se trata de una versión renovada de Pepu, sin barba y con una elegancia en el vestir que recuerda por momentos al engominado Pat Riley: el sexagenario ganador del último anillo, al que Phil Jackson desprecia por su autoritarismo. La mentalidad de De Pablos es la de un ganador nato que sabe de sobra que su equipo no puede pagar a los mejores jugadores, pero que conoce el secreto para hacer mucho mejores a los jugadores que paga.

El Estu sigue siendo una explosiva combinación de juventud y veteranía. Se echa de menos a Nachocho Azofra, pero gracias a Mariano de Pablos ya no nos acordamos tanto de Pepu. El barbudo maestro que nos hizo campeones del mundo, siempre fue el Phil Jackson español, ahora el Estu está en buenas manos: las del Pat Riley de Serrano.

sábado, marzo 03, 2007

Cuando un amigo te invita al baloncesto


Hay algo ancestral en que un amigo te invite al baloncesto. A diferencia del fútbol, el deporte de la canasta siempre ha vivido de las rentas, con la ilusión de convertirse algún día en el rey de nuestras parrillas. La mayoría de las veces que he asistido a partidos ha sido con invitaciones, pero cuando lo ves desde la zona de los que lo narran, es inevitable vivirlo de una forma mucho más especial.

Hace más de una década un vecino que trabajaba en Caja Postal y luego Argentaria, me regaló entradas durante seis temporadas para que fuera a ver en directo al equipo colegial. Había días que eran dos y alguna vez nos llegamos a juntar hasta con ocho. En un derbi con el Madrid que se jugó en semana santa, pude invitar a cinco amigos, de los cuales dos de ellos, hoy en día, se ganan la vida narrando y comentando las andanzas de los equipos madrileños en la ACB.

Para hacer de la afición de una gran mayoría tu profesión, hace falta mucho talento y la tenacidad del que no le importa darse mil veces contra un muro, porque sabe que la 1001 lo romperá. Antes de ser licenciados en ciencias de la información, estos aspirantes a cronistas deportivos se juntaban los sábados por la tarde para hacer unos simulacros de carruseles; en los que soñaban con ser Paco González y Manolo Lama, sin sospechar que pocos años después podrían tutearles en antena.

Desde las ondas de Radio Miraflores empezaron a lanzar sus arengas al mundo, con la ilusión de ese principiante que busca una forma nueva de hacer las cosas, a la vez que respeta a esas leyendas radiofónicas a las que siempre quiso parecerse. Alguna vez tuve la suerte de compartir unos minutos de radio con ellos, pura anécdota, pero que no dejaban de generarte el gusanillo del que podría tener algo que decir.

Han pasado muchas horas en antena, viajando por la geografía nacional con su micrófono a cuestas. Ya tienen callo en las cuerdas vocales y el escepticismo deportivo del que se ha codeado con ídolos que tantas veces tienen los pies de barro. Son prestidigitadores de las palabras, capaces de convertir la más fácil de las canastas en una proeza atlética, mientras te recuerdan con sus gestos que, cuando lo intentas de verdad, nuestros sueños infantiles se pueden convertir en realidad.

domingo, septiembre 03, 2006

El día que Pepu nos hizo Campeones del Mundo

Como la mayoría, todavía no me lo acabo de creer: Somos campeones del mundo de baloncesto. De momento parece que hay calma chicha en las calles, supongo que como es la primera vez que ganamos algo en este deporte, la gente no sabe ni como celebrarlo.

Pau Gasol es el héroe, el Cid herido capaz de insuflar desde el banquillo su espíritu ganador a sus compañeros. Los Muchachos han jugado un partido perfecto en defensa e inspiradísimo en ataque. No ha habido rival y la única pena que nos queda es no haber jugado la final contra los yankees, a los que sin duda hubiéramos humillado aún más.

José Vicente Hernández ha sido el arquitecto de esta selección campeona. El gran Pepu estaba al borde del colapso en el podium, agarraba con fuerza la Copa del Mundo, con miedo de que alguien le pudiera despertar del mejor de sus sueños.

Durante su carrera como entrenador Pepu ha vivido innumerables derrotas agónicas en las semifinales de la ACB, también sufrió como el Barça le remontaba una ventaja de más de 20 puntos en una final de la Korac y hace tan solo dos años los culés le arrebataron el título de liga en el último partido de las finales.

Pepu ha perdido más que nadie en el baloncesto español, pero los que le conocíamos sabíamos que él era el más indicado para llevar a lo más alto a la mejor generación española de la historia: porque nadie se merecía tanto la gloria como él.

Es una perogrullada hablar del talento de esta selección, pero lo que tambien es incuestionable es que Pepu ha sabido darle ese extra que cualquier equipo necesita para llegar a lo más alto. Con las continuas rotaciones, el entrenador madrileño ha implicado al máximo a todo el plantel, consiguiendo además no cansar demasiado a las estrellas del equipo.

Pepu ha sabido hacer grupo y los Muchachos se han portado, alejándose de los divismos tan típicos en otros deportes y comportándose como una panda de amigos unidos por un objetivo común. Además les ha sabido inculcar el hambre de triunfo, las ganas de seguir aumentando las distancias por muy ganado que estuviera un partido.

Como seguidor del Estudiantes esta final ha sido especialmente emocionante para mí. En los últimos quince años solo he podido celebrar dos copas del rey, pero hoy el equipo del Ramiro estaba más presente que ninguno sobre la cancha de Saitama Superarena.

Además de Pepu, otro viejo conocido de la afición estudiantil ha formado parte del staff técnico: el inefable Rafa Vecina. Se trata de un tipo que por su aspecto jamás encajará en los invertidos canones de la metrosexualidad, pero es que Vecina siempre fue otra cosa: uno de esos todoterrenos que no brillan en exceso pero que son imprescindibles para mantener la cohesión de un equipo. Rafa siempre destacó por su inteligencia y valentía, a buen seguro que sus consejos habrán sido muy útiles para los Seniors de oro.

En los primeros minutos del partido Felipón parecía poseído por el espíritu de su hermano Alfonso, dejándose la piel bajo los tableros y clarificando desde el principio quién mandaba en el parquet. Aquel chaval al que una noche saludamos en Kapital, ha sido hoy más grande que nunca y hasta le perdonamos que se fuera con los de la acera de enfrente.

Carlitos Jiménez es el capitán de esta selección campeona y en este Mundial llevaba el estandarte de los Azofra, Reyes, De Miguel y tantos otros ilustres canteranos del Ramiro, que tanto hubieran merecido este título por todo lo que han dado al baloncesto patrio.

Y qué se puede decir del Chacho, pues que cada día esta más claro que “Pistol” Pete Maravich eligió las tierras chicharreras para reencarnarse en este jugón, tan decisivo en la semifinal contra Argentina y que en el partido de hoy nos ha vuelto a contagiar a todos con su magia y su carisma.

Vivo en un país en el que el fútbol manda en la calle y vengo de un colegio en el que el balonmano mandaba en el patio. El baloncesto siempre ha estado en un segundo plano y no hace mucho ha pasado momentos de auténtico ostracismo. Unos cuantos siempre pensamos que el deporte de la canasta podía hacer que la vida fuera maravillosa, y por eso cuando el profesor de gimnasia decía “Quién quiera fútbol: fútbol; quien quiera baloncesto: baloncesto” nos íbamos a jugar con las chicas y los cuatro gatos que no sabían jugar al fútbol.

Hoy es un día histórico para España y sobre todo para aquel niño al que se le quedó grabada la imagen de Magic pasando la pelota por detrás de la espalda, que pisó el parquet del Palacio la noche que el Estudiantes se clasificó para la Final Four de Estambul y que un día soñó con escribir algo el día que España fuera campeona del Mundo del Baloncesto. Pepu: gracias por hacer el sueño realidad.

domingo, febrero 19, 2006

Pinoso


La primera vez que fui al baloncesto tenía poco más de diez años, un vecino que trabajaba en Caja Postal nos regaló unas entradas para ver al Estudiantes. Yo no sabía gran cosa del deporte de la canasta y lo poco que sabía era de la NBA. El baloncesto español estaba de luto, hacía solo un mes de la muerte de Fernando Martín y el vacío que dejó se sentía en todas las canchas.

Aquel día de reyes del año 90 jugaban Estudiantes y CAI Zaragoza en el Palacio de los Deportes, el quinteto inicial del Estu era Antúnez, Herreros, Winslow, Pinone y Orenga. Yo no conocía a ninguno de ellos, pero sobre todo me llamaba la atención aquel tipo blanco y orondo que no sabía si era español o extranjero. La demencia no se cansaba de corear ¡¡¡PI PI PINOSO, PI PI PINOSO!!!, se trataba del "Oso" Pinone, un jugador diferente.

Cuando Pinone aterrizó por primera vez en Madrid corría el año 84 y llegaba para sustituir a un tal Craig McCormick, cortado tras sólo 3 jornadas de liga. Nacido en Hartford en el estado de Conneticut y de ancestros italianos, Pinone destacó en el baloncesto desde sus inicios en instituto South Catolic, lo que le dio la oportunidad de jugar en la universidad de Villanova donde se destapó promediando 16,1 puntos y 6,6 rebotes por partido en sus cuatro años en la liga universitaria.

Sus buenas actuaciones llevaron a Pinone a la selección americana, con la que conquistó la medalla de plata en el Mundial de Colombia 82. Pero cuando llegó al draft sólo pudo ser seleccionado en tercera ronda con el número 58 por Atlanta. John Pinone era un cinco encerrado en el cuerpo de un alero, por la estatura, ya que su peso estaba en consonancia con el de sus rivales bajo los tableros. La realidad es que Pinone era demasiado bajo para jugar de pívot en la NBA. Pocos años después, jugadores con un físico parecido como Charles Barkley o Larry Johnson supieron reconvertirse en aleros y acabaron triunfando en la mejor liga del mundo.

La aventura de Pinone en la NBA duró menos de un mes. Al cabo de siete partidos con los Hawks fue cortado, habiendo promediado 3 puntos en los 9 minutos de media que le dejaron jugar. Aquella temporada la acabó en los Ohio Mixers de la CBA en los que no destacó demasiado.

Su llegada a Madrid fue vista con recelo por los aficionados estudiantiles, que no veían en él al pívot dominador que necesitaba el equipo. En poco tiempo se ganó el cariño de la afición por las grandes dosis de inteligencia y coraje con las que suplía sus limitaciones físicas. Aquel año formó pareja de americanos con David Russell, que aportaba espectáculo a raudales a un tándem inolvidable para los hinchas del Ramiro.

La presencia de Pinone contribuyó decisivamente a la progresiva mejora del equipo colegial, que de apenas estar entre los mejores de la liga se convirtió en un fijo en las semifinales por el título. Con él llegó la primera clasificación para competiciones europeas y también se vio inmerso en la mudanza del Magariños al Palacio. Gente como Azofra, Herreros, Antúnez o Alfonso Reyes debutaron con Pinoso en cancha.

David Russell se fue y llegó Ricky Winslow, un jugón que durante cinco temporadas formó con Pinone una de las mejores parejas de americanos de la historia de la ACB. La afición estudiantil no estaba acostumbrada a ver ganar muchos partidos a su equipo y al final de cada encuentro agradecía las victorias a sus jugadores coreándoles ¡¡¡QUE SALGAN LOS TOREROS!!! hasta que volvían a la cancha desde los vestuarios para recibir el aplauso unánime de todo el Palacio.

El año 92 fue el mejor en la carrera de Pinone. Tras quedarse a las puertas del título de Copa el año anterior, el equipo colegial capitaneado por Pinoso conquistó aquella edición en una vibrante final contra el CAI Zaragoza. Aquella noche Granada fue más mágica que nunca y se rindió a los pies del gran Pinone, que fue unánimemente elegido MVP del torneo tras liderar a su equipo hasta conseguir su segundo entorchado en toda la historia del club.

El destino le tenía guardada otra noche inolvidable pocos meses después. En abril el Estudiantes culminó una excelente campaña como debutante en la máxima competición continental enfrentándose en cuartos de final al Maccabi de Tel Aviv en el Palacio. Los que lo vivimos in situ no podremos olvidar jamás aquella noche. Al grito de ¡¡¡ PUM PUM PUM NOS VAMOS A ESTAMBUL !!! todo el Palacio llevamos en volandas a nuestro equipo hasta su primera Final Four continental. Aquella noche disfrutamos como nunca con los Toreros y bajamos a la pista, como en las grandes ocasiones, para poder abrazarles en persona y llevarnos a casa la red de la canasta.

La 92-93 fue la última temporada de Pinone como jugador de baloncesto y se saldó de nuevo con un cuarto puesto en la liga. Todavía le quedaba baloncesto de sobra en las venas, pero echaba demasiado de menos su tierra. El equipo echó de menos durante mucho tiempo los 18.6 puntos y 6.6 rebotes que aportó durante sus temporadas en la ACB y tardó años en cubrir el hueco que dejó en el corazón de los aficionados.

Si buscas John Pinone en Internet aparecen más entradas del grupo de Jazz que lleva su nombre como homenaje que del jugador de baloncesto. La huella que dejó en el baloncesto nacional y sobre todo en el estudiantil es difícil de cuantificar. Bastaría pensar en su heredero natural: el "Osezno" Alfonso Reyes y todo lo que ha aportado al Estudiantes y a la Selección, pero eso sería solo el principio. Pinone forma parte de esa rara estirpe de deportistas carismáticos por su mera presencia en la cancha, un jugador diferente que siempre dio lo mejor de sí mismo sobre el parquet, un hombre que hoy cumple 45 años y al que cualquiera que le viera en una cancha no podrá olvidar fácilmente. Felicidades Pinoso.

martes, enero 03, 2006

¡ PEPU SELECCIÓN !


Tras semanas de relativa incertidumbre ayer se confirmó la noticia: Pepu será seleccionador nacional de Baloncesto. Después de 11 años dirigiendo a Estudiantes y en pleno año sabático Pepu asume el cargo con la mejor de las actitudes y apuntando a lo más alto, como siempre.

Cuando hace una década Pepu se hizo cargo del Estudiantes era un gran desconocido para la gran mayoría de los que frecuentábamos el Palacio. Como mucho nos sonaba su barbuda cara de verle acerca del Cura. Cuando se sentó en el banquillo como primer entrenador los únicos que confiaban en él eran los que le conocían del Ramiro, había sido entrenador de las categorías inferiores durante años.

Pepu Hernández representa como pocos lo que significa el “Baloncesto de Patio de Colegio”, que no es otra cosa que la versión española del basket de playground americano. Los que crecimos jugando innumerables tardes con nuestros compañeros de clase a la salida del colegio no podemos evitar soltar unos cuantos lagrimones cada vez que pensamos en aquellos días en los que nuestro único objetivo vital era parecernos un poco a Magic, Jordan, Pinone o Sabonis. Con poco más de 1.70 por mucho que saltáramos con suerte solo machacábamos en canastas de Mini-Basket o en las que colgábamos en nuestras habitaciones para pasar el rato. Y cuando algún compañero pudiente aparecía en clase con las nuevas Nike Air de Penny Hardaway a todos se nos caía la baba de pura envidia.

¿Qué hubiera pasado si Phil Jackson hubiera nacido en Madrid en lugar de en Montana? ¿Y si en lugar de entrenar a Jordan en los Bulls hubiera dirigido a Alfonso Reyes en el Estu? La respuesta a estas preguntas no es otra que Pepu Hernández, un tipo de ambición infinita que siempre ha sacado lo máximo de sus jugadores. Su palmares incluye una copa del rey, una final de liga ACB, otra de Copa Korac y ocho comparecencias de Estudiantes en las semifinales por el título.

Pepu dará a la selección ese salto de calidad que necesita para ganar “medallas más caras”. Para él será un lujo dirigir a Gasol y Calderón, pero sobre todo reencontrarse con los jugadores a los que él dio su primera oportunidad al más alto nivel y que son la base del combinado nacional. Con todo, no puedo evitar algo de tristeza al pensar que Pepu no se sentará de nuevo en breve en el banquillo estudiantil. Espero que algún día vuelva a casa con varios títulos internacionales bajo el brazo, y le den un puesto como entrenador, Manager General o Presidente.

¡ Buena suerte Maestro de Toreros!