
El día que Mulder decidió desencasillarse estaba leyendo al viejo Buk, concretamente "Mujeres":
- ¿Y si yo me convirtiera en el viejo regador de gaznates?
De aquellos polvos nacieron los lodos de "Californication", una serie que en su primera temporada empieza a lo grande para acabar perdiendo fuelle, capítulo a capítulo, hasta concretarse en un final feliz e inesperado, de los que tanto odiaba el eterno bebedor de vodkas-7.
Hank Moody es el penúltimo escritor maldito, que ha perdido los favores de su musa e intentará reconquistarla para seguir ganándose la vida golpeando una vieja máquina de escribir y convirtiéndose en una atípico pater familia con su adolescente y rockera hija. El día que perdió la inspiración, Hank empezó a desarrollar una superlativa Kaborka: un instinto involuntario de seducción, que hace que la inmensa mayoría de las mujeres buenorras que se cruzan en su camino, se lancen a sus brazos sin que tenga que hacer nada para conquistarlas.
"Californication" esta llena de desnudos femeninos parciales y desafía con su nihilismo romántico a la puritana sociedad americana, que se ha rendido a los pies de Duchovny, regalándole hasta un globo de oro al mejor actor por su osadía y descafeinada interpretación del mito bukowskiano.
El alcohol es la ambivalente solución a todos los problemas de Hank. Nada como enfrentarse a la vida etilizado y lúcido, sin recordar lo que hará que nos arrepintamos mañana. Una troupe de secundarios fijos dan la réplica a este Hank de garrafa, apto para gustar a los que no leerían jamás los libros del viejo zorro del Estado Dorado.
La crisis de identidad de nuestra sociedad es fruto de un exceso de información y una escasez preocupante de amor sincero, Hank Moody lo sabe y por eso intentará volver con la única mujer que ha querido de verdad y a la que no supo pedirle matrimonio a tiempo. Por el camino tendrá que ir tirándose a decenas de féminas que enseñarán sus pechos a la cámara y nos recordarán lo mucho que seguimos echando de menos a la doctrinal "Sigue Soñando".
"Californication" se ve en dos tardes y entretendrá a cualquier Muchacho que se precie de serlo. En la segunda temporada Hank se replanteará su promiscuidad y seguirá defecando sobre los estamentos televisivos que un día le convirtieron en una estrella caza marcianos, que muchos años después acabaría sucumbiendo al encanto y la figura del escritor más carismático que alcanzó el perpetuo estado de Californication.
sábado, agosto 16, 2008
El Otro Hank
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crooner79
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miércoles, julio 26, 2006
Respuestas polvorientas

La película "Pregúntale al polvo" es la adaptación cinematográfica de la novela homónima de John Fante, el padre literario de Charles Bukowski. Fante y Buk son las dos caras de la moneda del Realismo Sucio. Cuando el viejo zorro alcanzó la fama, se encargó de que todo el mundo supiera quién era Fante y por qué le consideraba uno de sus escritores favoritos.
"Factotum" y "Pregúntale al polvo" tienen mucho en común: un protagonista perdedor que se empeña en escribir contra viento y marea, mujeres malditas capaces de crear un universo propio y una atmósfera rancia, en la que el tiempo pasa más despacio.
El protagonista, Arturo Bandini, es un Chinaski sin alcohol. Colin Farrell no acaba de hacer creíble el papel, tal vez porque ahora sabemos que bajo su apariencia de chico malo irlandés en realidad se esconde un niño bien de los que nunca tuvo que pelear por nada. Farrell consigue en la película que contemos los segundos para que vuelva a aparecer la auténtica protagonista: Salma Hayek.
Parece que durante su adolescencia Salmita vivía acomplejada por su estatura y escaso desarrollo corporal. Bajita, plana y poquita cosa; la joven Salma se encomendó al divino para que le ayudara a convertirse en la voluptuosa ninfa que hoy conocemos. En realidad nadie sabe a ciencia cierta que proporción de sus curvas son obra del bisturí, pero no es algo que importe demasiado.
El de Camila es un personaje en el que la Hayek encaja como un guante. Resulta imposible pensar en otra mejor para reencarnarse en la camarera mexicana, orgullosa, pobre y tenaz que mantiene una intermitente y tormentosa relación con Baldini, robándole el protagonismo a Farrell en cada fotograma.
Cuando leí "Pregúntale al Polvo" me decepcionó, esperaba algo más del inspirador de Buk. La película me ha gustado, porque, a pesar de en ocasiones ser lenta y farragosa, destila el aroma inconfundible de esos clásicos independientes sostenidos por una interpretación genial, en este caso, de la siempre sensual y esta vez magnífica intérprete: Salma Hayek.
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miércoles, mayo 31, 2006
Bebiéndose la vida

Se han hecho 19 adaptaciones de la obra de Bukowski para el cine o la televisión. Hasta la fecha las más conocidas era "Ordinaria Locura" y "Barfly", ambas descatalogadas en nuestro país. "Factotum" se estrenó hace unos días y es la última película engendrada a partir de los vapores etílicos del genio.
Bukowski es un grandísimo escritor, pero cuando se trata de reflejar su universo en imágenes, la tarea es extremadamente compleja. El noruego Bent Hamer se ha atrevido a intentarlo, y para ello ha contado con un elenco interesante, en el que destacan Matt Dillon, Lili Taylor y Marisa Tomei.
Matt Dillon toma el relevo de Mickey Rourke en el papel de Henry Chinaski, el eterno alter-ego de Bukowski. Los que fueran hermanos en "La Ley de la Calle" se reencarnan en dos Chinaskis muy distintos. Con los años Rourke se ha convertido en el perfecto Hank: una cara curtida en mil batallas, voz perpetua de ultratumba y un físico sobrado de kilos. Pero el neoyorquino es demasiado viejo para interpretar al Chinaski de "Factotum", así que se entiende que se eligiera a Dillon, un tipo tal vez demasiado guapo para el papel, pero que no desentona demasiado con el espíritu de Buk.
En "Factotum" están presentes muchos de los elementos que componen el universo bukowskiano: el alcohol, las mujeres malditas, los trabajos basuras, las carreras de caballos, su peculiar sentido del humor, su mala relación con su padre, la honestidad brutal ... Se trata de un excelente punto de partida para aquellos que no conocen su mundo.
Uno de los críticos de "Factotum" preguntaba al viento quién lee a Bukowski hoy en día. En una época en la que Dan Brown bate records de ventas, es normal que nadie quiera leer al viejo zorro de las 360 resacas al año. Seguro que a él no le importaría, se conformaría con que de vez en cuando algún Muchacho brindara a su salud en una de esas noches inspiradas como el 17-O.
Este "Factotum" capta en parte el espíritu de Buk, pero lo hace desde un punto de vista inodoro, abusando de la elipsis y sin querer mancharse las manos. Lo mejor son sin duda los ratos de voz en off, en los que Chinaski martillea nuestras conciencias con sus pensamientos ultra lúcidos.
Es una pena que no fuera Sean Penn quién se haya reencarnado en Bukowski, porque además de ser uno de los mejores actores del momento, ambos eran buenos amigos y Penn ya le dedicó una de sus películas: "Cruzando la oscuridad".
Lili Taylor y Marisa Tomei encajan por físico y carácter en el papel de mujeres bukowskianas, pero en ellas se echa de menos algo más de acción y locura. Si alguna vez se adaptara al cine "Mujeres", la mejor novela de Buk, sería una clasificada X o una elipsis continua. El viejo Hank utilizaba el sexo como parte del decorado, no como un fin en sí mismo, sin él su obra se resiente demasiado, porque su punto fuerte como escritor no es lo que cuenta, sino como lo cuenta.
Es una buena noticia que doce años después de su muerte Buk siga vivo, aunque sea en el cine, en una de esas películas que hay que ver, no porque sea buena o mala, sino porque mantiene vivo el espíritu del genio.
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crooner79
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viernes, enero 06, 2006
Seis años con Mujeres

Existen libros de autoayuda y hay otros que simplemente ayudan. Un encuentro casual con un libro en las estanterías de la FNAC puede ser el comienzo de una relación imperecedera. Su título era "Mujeres" de Charles Bukowski y el tipo que se encontró con él era yo. De ese encuentro han pasado más de seis años, fue al comienzo de las Navidades del 99, el tiempo justo para que entrará en mi lista de regalos de reyes.
Aquellos fueron días extraños, como la película de Kathryn Bigelow ambientada en aquel tiempo de cambio de milenio. Sin entrar en detalles diré que estuve a punto de tocar fondo por culpa de una mujer. Así que no afronté aquellos Reyes precisamente con la ilusión típica de esa época, sino más bien hundido en la miseria.
Eran días de preparación de exámenes, lo que no impidió que comenzara a leer ese extraño libro verde que me habían regalado. La cosa iba de un viejo escritor que tras años de castidad forzosa ve como de la noche a la mañana le empiezan a llover mujeres sedientas de sexo por todas partes. El tipo responde al nombre de Hank Chinaski que era el alter ego habitual de Bukowski.
Tras un comienzo bastante simple la escritura de Bukowski y lo que cuenta me fue enganchando hasta llegar a acabármelo en un par de días. El libro está plagado de escatología y descripciones de encuentros sexuales que rayan la pornografía barata, se trata de una capa de grasa que Bukowski utiliza para mantener alejados de su obra a los mojigatos de mente estrecha que no merecen ser iluminados por la sabiduría de viejo zorro de Buk. También repelerá a los sospechosos de no haberse emborrachado jamás, que no podrán entender las continuas alusiones etílicas de Hank.
El peculiar sentido del humor de Chinaski impregna toda la obra llegando en muchos momentos a generar incontenibles carcajadas. También contiene algunas frases míticas como: "Es difícil bailar cuando bebes, es difícil beber cuando bailas"; "Un hombre no necesitaba tener una mujer para sentirse real, pero no estaba mal conocer unas cuantas"; "Uno simplemente se cansaba de estar manteniendo apartado el amor y lo dejaba venir porque a algún lado tenía que ir. Entonces, normalmente, venían muchos problemas" ...
Pero si hay una frase que resume como ninguna el libro es: "Cuando un hombre necesita muchas mujeres, sólo era porque ninguna de ellas era buena", una gran verdad que Buk descubre tras conocer - en el sentido bíblico - a unas cuantas decenas de féminas de todos los tamaños, edades, razas y condiciones sociales.
"Mujeres" tuvo efectos balsámicos sobre mi maltrecha moral, sobre todo porque me recordó que en general no conviene tomarse demasiado en serio la vida y en particular a las mujeres que no son buenas.
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crooner79
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