
Con "El Laberinto del Fauno", Guillermo del Toro se ha consolidado como un peculiar cruce entre Peter Jackson y Tim Burton, en versión latina, por supuesto. En el camino, su película se ha convertido en el film hispano más taquillero de la historia en USA y se ha llevado tres Oscars, además de otras tres nominaciones.
"La Vida de los Otros" le arrebató la estatuilla en el Kodak Theater, con otra de esas agradables sorpresas que el cine alemán nos da de vez en cuando. Una historia ubicada en la RDA de los 80, cuando los Polskos de la Stasi campaban a sus anchas pensando que el comunismo duraría eternamente.
Del Toro ha sabido colocar una historia fantástica en un entorno tan gris como fue la España de los años 40, que trataba de recuperarse de las heridas de la guerra civil, mientras fascistas como el que interpreta Sergi López le seguían pegando patadas a la piel de toro, esperando a que reventara de una vez por todas.
En la Alemania Democrática, a parte de fabricar campeonas olímpicas masculinizadas a base de fármacopea, se dedicaban a espiar a cualquiera que fuera sospechoso de pensar diferente o mirar al otro lado del muro. Estaban tan lejos y a la vez tan cerca de la Europa capitalista, que su identidad nacional y personal se encontraba sumergida en una botella de vodka.
Sin buscar el rigor histórico, la del Fauno es una cinta muy entretenida, llena de magia. Una extraña mezcla entre "Dentro del Laberinto" y cualquier película con héroes y villanos totalitarios. Entre sus actores hay muchos clásicos de nuestro cine como Maribel Verdú, Ariadna Gil, Alex Angulo ... gente versátil. La niña protagonista es una pequeña reencarnación de Irene Visedo y seguro que le espera un futuro interesante.
No conozco a ninguno de los actores de "La Vida de los Otros". Lo hacen bien, sin estridencias, dándole ese tono grisáceo a la película, que la convierte en el reverso marcial de "Goodbye Lenin" y la respuesta a la pregunta ¿Qué paso el día después de caer el muro?
Con imaginación o sin ella, al final, el buen cine triunfa en taquilla y/o en las entregas de premios.
jueves, marzo 15, 2007
Faunos, polskos y fascistas
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crooner79
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Etiquetas: cine patrio
martes, marzo 13, 2007
Y desde entonces todo han sido derrotas
Siguiendo con el ciclo encubierto de canciones que marcaron a fuego nuestras vidas, hoy toca hablar de "Stand Inside Your Love", de los Smashing Pumpkins: una canción de finales del milenio pasado o de comienzos de este, según se mire.
La primera vez que la oí fue - como no - en el Bulevar de Radio 3. Corría el año 2000, era época de exámenes y, por tanto, procurábamos recuperar en dos o tres semanas el tiempo de estudio que nos habíamos bebido el resto del cuatrimestre.
Estaba en mitad de una de esas interminables conversaciones telefónicas sobre todo (fútbol, mujeres, NBA, tele ...) con un amigo que siempre acababa los exámenes antes de tiempo. Cuando escuché unos acordes inconfundibles, aunque no los había oído nunca antes. Paré por un momento la disertación sobre temas de vital importancia ... pero decidí seguir cascando. Sabía de sobra que Txema Rey la pondría mil veces más, y a la conversación aún le quedaba trecho para acabar aterrizando ninguna parte.
Y lo demás es historia: sombras en una batalla plagada de rencor y de nauseas, escuchar a las Calabazas por primera vez en un antro de perfil pijo: La Siesta o el Valtmon ¿quién se acuerda? lo que está claro es cual era la canción. Y como no: 1 de octubre del 2000, Palacio de los Deportes, los Smashing nos dejan con la miel en los labios al empezar con una versión acústica y estrafalaria del mejor tema de su último disco de estudio hasta la fecha.
"Stand Inside Your Love": esa canción oscura e hipnótica que marco el fin de una era, entre el desprecio y la maestría. Seguimos esperando nuevas himnos como este, con mucho más tormento y menos éxtasis, más de lo mismo para seguir dibujando calabazas estrelladas en un horizonte gris marengo.
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sábado, marzo 10, 2007
Cuando me convertí en profesor de la SOLFA
Hola, me llamo M.A. Caladero y soy agente secreto. Mi especialidad son las misiones de alto riesgo. Nunca imaginé que volvería tan pronto a mi alma vater: la SOLFA, esa institución en la que pasé 12 años educándome, o algo parecido.
Teniendo en cuenta el éxito de la peli de Scorsese, era el momento adecuado para implicarme en un operativo de este estilo. Puede que incluso conociera a alguna gallinita durante la misión… seguro que en ese entorno había muchas madres divorciadas o adulteras interesantes.
Así que allí estaba yo de nuevo, habían pasado casi diez años desde que me largué de aquellas aulas y todo volvía a empezar; como en la leyenda de Sísifo, ya saben, ese al que cada vez que subía la roca a lo alto de la montaña, se le volvía a caer.
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Etiquetas: Caladero
sábado, marzo 03, 2007
Cuando un amigo te invita al baloncesto
Hay algo ancestral en que un amigo te invite al baloncesto. A diferencia del fútbol, el deporte de la canasta siempre ha vivido de las rentas, con la ilusión de convertirse algún día en el rey de nuestras parrillas. La mayoría de las veces que he asistido a partidos ha sido con invitaciones, pero cuando lo ves desde la zona de los que lo narran, es inevitable vivirlo de una forma mucho más especial.
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Etiquetas: baloncesto, Estudiantes
domingo, febrero 25, 2007
Quiniela de los Oscars
Aquí llega la alfombra roja más esperada del firmamento cinematográfico. And the Oscar goes to …
- Mejor Actor Secundario: Djimon Hounsou (“Diamante de sangre”): Este pedazo de actor ya demostró su calidad como interprete de carácter en “En América”. Esta vez le da la réplica a Di Caprio en una peli de acción con mensaje, con la que se ha consolidado como uno de los grandes, dispuesto a ser mucho más que un especialista en papeles difíciles.
- Mejor Actriz Secundaria: Cate Blanchett (“Diario de un escándalo”): Esta hada, venida de la lejana Australia se va a llevar su segunda estatuilla por un papel con infinidad de aristas y por no haber sido nominada por “Babel”. Sus 4 o 5 películas anuales la han convertido en un rostro imprescindible en el cine del nuevo milenio, con esa belleza tan poco canónica y, a la vez, tan carismática.
- Mejor Actor: Forest Whitaker (“El último rey de Escocia”): Este grandullón, especialista en reencarnarse en excéntricos al otro lado de la línea de la cordura, pasará esta noche a la historia del cine por una de esas películas en las que el protagonista lo es todo.
- Mejor Actriz: Helen Mirren (“La reina”): La perfecta caracterización de un personaje al que todo el mundo conoce, le van a valer a la actriz de la tercera edad más sexy del momento una merecidísima estatuilla, por encarnar a una mujer rescatada de un dorado infierno de papel cuché, a ritmo de Pompa y Circunstancia.
- Mejor Guión Original: “Babel”: El tándem Iñarritu-Arriaga merece cerrar con todos los honores su trilogía sobre el sufrimiento. Esta pareja de animales cinematográficos ha reivindicado como nadie el status de los latinos en una industria que hace años les condenó a papeles secundarios y en la que hoy en día son los reyes del mambo.
- Mejor Guión Adaptado: “Borat”: La gamberrada de Sacha Baron Cohen merece llevarse el eunuco dorado, por el mero hecho de haberse hecho un hueco entre los nominados. Si los americanos saben reírse de si mismos y aguantar que el bigotón les tome el pelo, todavía queda algo de esperanza en el mundo.
- Mejor Director: Martin Scorsese (“Infiltrados”): El maestro Marti se va a hacer esta noche con una estatuilla que debería haber ganado hace más de tres décadas. La academia saldará cuentas con uno de los mejores directores de la historia del cine y, sin duda, el que más veces se ha quedado con la miel en los labios. Todos sabemos que no es su mejor película, pero, esta claro, que es mucho mejor reconocerle sus méritos así, que con uno de esos lacrimógenos Oscars honoríficos.
- Mejor Película: “Pequeña Miss Sunshine”: Esta pequeña obra maestra se enfrenta sin complejos a cuatro pesos pesados, estando el galardón más codiciado en juego. A su favor está el saberse la propuesta más original y fresca de todas las que están en liza. Esta road movie familiar e independiente pasará la noche rodeada de cartón piedra, esperando que llegue su momento para salir a la palestra y poder desafinar de nuevo, mientras sus protagonistas hacen que bailan sobre el escenario del Kodak Theater, con la inmensa grandeza de los que no se toman demasiado en serio a sí mismos.
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miércoles, febrero 21, 2007
Parque Juan Bravo (1998–2002)
Este es un pequeño homenaje al que fuera cuartel general de los M.A.F (Muchachos Alcoholizados Findesemanales), ese mítico parque erigido en Príncipe de Vergara esquina Juan Bravo, frente al bloque en el que vivía Coronado en “Periodistas”. Un sitio en el que infinitas veladas empezamos nuestras correrías nocturnas.
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sábado, febrero 17, 2007
Bardem

Aprovechando el estreno del documental “Los Invisibles” en Berlín, voy a escribir un poco sobre el mejor actor de nuestro cine, el imprescindible Javier Bardem.
Cuando le nominaron al Oscar por “Antes que anochezca”, se hartó de hacer declaraciones en las que dejaba entrever que no estaba preparado para recibir la estatuilla. Según él, lo mejor sería ir a la ceremonia con resaca, para tener los biorritmos bajos y evitar que los nervios se le acabaran saliendo por la boca.
El paraíso para Bardem es algo tan sencillo como echar unas risas mientras toma unas Coronitas en compañía de sus eternos amigos, con la seguridad de que en un rato se encontrará con una de esas mujeres imposibles a las que es capaz de seducir con su perenne voz cazallera y ese físico de boxeador pseudo intelectual.
Si hay algo que le distingue de los demás actores, es su capacidad para seleccionar concienzudamente los papeles. Pasa de los trabajos alimenticios, porque tiene suficiente dinero como para no tener que madrugar para rodar películas que el jamás pagaría por ver.
Odia los programas de cotilleos que hurgan en su intimidad, porque no les debe nada. Si de él dependiera todos los paparazzis serían exterminados de la faz de la tierra. Como fiel representante de la generación del 69, solo le importan de verdad su familia, el cine, las mujeres y sus amigos; aunque no necesariamente en ese orden.
Después de la nominación al Oscar, la industria hollywoodiense llamó mucho a su puerta, pero él es mejor actor y más listo que Banderas y Pe. Sabía de sobra que en Hollywood y con las mujeres, la mejor forma de triunfar es hacerse el duro fingiendo que no te interesan.
Trabajar con Amenabar y Fernando León le consolidó definitivamente como el más grande en España y llamó la atención de unos cuantos directores prestigiosos que no descansarían hasta convercerle de trabajar con ellos, sus nombres: John Malkovich, Michael Mann, Milos Forman, los Coen, Mike Newell, Soderbergh y, como no podía ser de otra forma, Scorsese.
El día que le entregó el premio Donostia a un circunspecto De Niro, Bardem parecía mucho más nervioso y emocionado que Bobby. No podía sospechar que en unos años él sería uno más de esa añeja estirpe de Centauros del Desierto, dispuestos a hacer buena cualquier película con su mera presencia.
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jueves, febrero 15, 2007
¿Recibes lo que das?
Quiero que en mi epitafio ponga que fui el único español que se compró el disco de los New Radicals. Han pasado ya casi ocho años desde que me lo compré y todavía hay emisoras que siguen poniendo "You Get What You Give", sin duda, un clásico de finales de milenio.
Chema Rey se hartó de pinchar la cancioncilla al comienzo del Bulevar durante meses. Corría el año 99, una época que siempre recordaré como de transición, aunque no sabría decir bien hacia que. Creo que el disco me lo compré en mayo, poco antes de los exámenes y se convirtió en la banda sonora ideal para un descalabro.
Aquel verano mis huesos acabaron en tierras chicharreras para surcar olas de viento medanero a lomos de mi tabla de surf imaginaria. A ritmo de salsa y bachata se nos fue curtiendo la piel, como les crece el hematocrito a los ciclistas que entrenan en altura o acaban fundidos los futbolistas que hacen la pretemporada en Suiza, Austria y similares.
El curso baloncestístico 99-00 fue uno de los más duros y apasionantes que recuerdo. A parte del anillo de los Lakers, cada viernes del primer cuatrimestre tenía clase de inglés a eso de las 11 de la mañana. A mi grupo le tocó en un aula con mesas redondas, de esas que teníamos en parbulitos para que pudiéramos hacer trabajos manuales con plastilina.
Cada viernes aprovechábamos la clase para comentar lo que íbamos a hacer el fin de semana, echar unas risas e introducirnos en el fascinante mundo de las apuestas deportivas. Lo habitual era que fiscalizaramos todo lo que sucedía ese fin de semana (fútbol, baloncesto, motos, F1, ciclismo ...) para hacer una apuesta combinada que se pagaba en copas.
Estábamos tan ocupados en las clases, que no hacíamos mucho caso a la profesora. Un día llegó a nuestros oídos que había que hacer un trabajo que contaba la mitad de la nota de la asignatura. La cosa iba de inventarse un producto y hacer una campaña de publicidad.
Como no sabíamos nada de anuncios y no nos apetecía hacer el trabajo, lo dejamos para el penúltimo día. Era la semana antes de las vacaciones de Navidad, así que cuando nos juntamos para hacerlo acabamos organizando una cena para el día siguiente.
Al final decidimos trocear la presentación que teníamos que hacer, para compartir la humillación. No me acuerdo muy bien de que iba mi parte, lo que si recuerdo fue que elegí "You Get What You Give" como musiquilla de nuestra campaña.
Así que, el día de autos me planté delante de toda mi clase con la cinta en la que había grabado la canción de Greg Alexander, la puse en el casette y cuando dejó de sonar hice uno de los mayores ridículos de mi vida. En lugar de explicar mi parte, la leí, porque no me la sabía y eso de hablar en público nunca fue mi fuerte.
Esa misma noche mis compis y yo celebramos nuestro fracaso brindando con lambrusco y acabando la fiesta con unas mujeres que no eran gran cosa, pero que nos invitaron a desayunar a su casa. Al final, como decían los New Radicals, siempre acabas recibiendo lo que has dado.
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Etiquetas: música
domingo, febrero 11, 2007
¿Capello es tonto o muy tonto?
Si Beckham no fuera guapo jamás habría llegado a jugar en el Madrid. El inglés es al fútbol lo que la Kournikova al tenis: un perfecto producto de marketing basado en el tirón erótico de los deportistas bien parecidos. La diferencia entre David y la rusa es que a Beckham le gusta su deporte y disfruta practicándolo.
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Etiquetas: fútbol, Madrid C.F.
jueves, febrero 01, 2007
Un muchacho cerca de las estrellas
El destino es siempre caprichoso, cuando echo la vista atrás y pienso como llegué esta noche a sentarme en una butaca del Boston Garden, para ver en directo a los dos mejores equipos de la historia del baloncesto, es imposible no esbozar una sonrisa.
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Etiquetas: baloncesto, Boston, Lakers, NBA, viajes




